Programación por competencias

Acaba de llegar a mis manos catalogadoras una novedad de Pearson/Prentice Hall de indudable interés para todo el mundo, aunque sus objetivos más específicos consistan en apoyar al profesorado de Educación Primaria y de Educación Secundaria a  la hora de afrontar mejor el enfoque de las programaciones didácticas de diferentes materias de acuerdo con la introducción de las competencias básicas por la LOE 2006.

Se trata de la obra de Jesús Cabrerizo Diago, María Julia Rubio Roldán y Santiago Castillo Arredondo, "Programación por competencias. Formación y práctica", Madrid: Pearson Educación, 2008. Las unidades didácticas o capítulos que se incluyen son: Educación comprensiva, Currículo, Competencias, Programación por competencias básicas, Evaluación de competencis básicas, y Algunas propuestas prácticas para programar competencias.

Como es natural y obvio, no he tenido tiempo de entrar en profundidad en el texto, y además no soy experto en ese ámbito (ni en casi ningún otro) como para hacer valoraciones, pero en principio la obra tiene que resultar provechosa para todos los alfineros, porque se puede comprobar qué gran riqueza de variables Alfin pueden incardinarse dentro de las programaciones. Además, con este tipo de obras se confirma la importancia ya señalada desde hace tiempo del reconocimiento de la Alfin como competencia básica, aunque con las dificultades de nomenclatura que ya conocemos. Finalmente, el capítulo 3 sobre "Las competencias" constituye una introducción muy básica pero esclarecedora del estado de la cuestión de las competencias en el ámbito internacional, que le puede venir muy bien a gentes del entorno universitario que viven enfrascadas en el debate sobre competencias sí/competencias no en la Universidad, tal y como un artículo en El País de ayer (28 de mayo) pone bien de manifiesto.

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Analizando con más detalle

Analizando con más detalle el libro, me he encontrado con cosas buenas y malas.

Las malas es la constatación de que rápidamente cualquier idea educativa que pasa por el BOE se convierte en una amenaza burocrática para la humilde labor docente. En este caso, entre muchas buenas ideas generales llenas de sentido común, aparece una alarmante parrilla, que divide cada una de las 8 competencias en 10 descriptores, a ser tenidos en cuenta como criterio para la evaluación cada trimestre. El profesor debería reflexionar, por cada uno de los 30 alumnos, sobre 80 items.

Se me congela el cerebro sólo de pensarlo.

Por otro lado, el libro adolece de cierta prisa en su composición, por lo que en muchas tablas se repite u olvidan filas y conceptos. Este hecho es relevante en una de las buenas tablas que hay en el último capítulo, en la página 288, dónde se profundiza en las competencias, indicando entre 3 y 5 indicadores específico de su realización.

Esta aproximación es razonable, porque concreta con sencillez la generalidad de las competencias básicas.

El error está en la competencia de "Tratamiento de la información y competencia digital" que sólo tienen un item "Utilización adecuada de las TIC". Más adelante, veremos que en realidad son los siguientes tres:

  • Relación y comparación de fuentes de forma crítica.
  • Interpretación de lenguajes icónicos, simbólicos y de representación, especialmente el cartográfico y de la imagen.
  • Utilización adecuada de las TIC.

Por otro lado, me temo que volvemos a equivocarnos. Las competencias deben ser tratadas alrededor de dos ideas: flexibilidad y proyectos.

Querer integrarlas escrupulosamente en unas tablas ordenadas junto a objetivos, criterios de evaluación y contenidos conducirá a escribir mucho y hacer poco.

La LOE no se atreve a decirlo, pero lo digo yo: Lean los objetivos (en términos generales les parecerán sensatos), cojan los contenidos (sin sorpresas) y construyan una dinámica de clases y cursos interesante, motivadora, aplicada, tomando objetivos y contenidos como excusa para aprender, un poco asilvestradamente.

De vez en cuando paren, y reflexionen sobre el nivel de maduración en la adquisición de competencias.

Una educación de maestros humildes y no gestores burócratas. Tras la retórica está la realidad, esperando.

Tomás Saorín. Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

Es un buen libro. Lo tengo

Es un buen libro. Lo tengo en mis manos y vale la pena.
Aún hay poca experiencia en reorientar las programaciones hacia las competencias, y se produce una extraña mezcla entre conceptos, procedimientos y actitudes, que tiende a hacer de las programaciones y inextricable ejercicio de retórica.

Hacen falta programaciones anti-burocráticas y humildes, que presenten una sencuencia docente y unos objetivos específicos, dentro de un marco curricular aceptable pero simplificado.

Por último os recomiendo el material de este curso, especialmente el análisis de compentencias del documento base.

http://lascompetenciasbasicas.wordpress.com/

Acerca de cpasadas

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Cristobal Pasadas

Organización
Universidad de Granada. Biblioteca de la Facultad de Psicologia