Legislación bibliotecaria y ALFIN: Ley del Libro, la lectura, y las bibliotecas
Estos días se está avanzando en el Parlamento en el debate del Proyecto de Ley del Libro, la Lectura y las bibliotecas (pdf). Ha habido enmiendas de los grupos parlamentarios, comparencias de expertos en la Comisión de Cultura, etcétera. M. A. Esteban por Fesabid, o Eulalia Espinas por el COBDC han participado, entre otros. Eulalia habló, en su comparencia, recogida en el Diario de Sesiones del 22/Febrero (pdf), de la necesidad de citar la función informativa y de apoyo al aprendizaje durante toda la vida, y mencionó expresamente la alfabetización informacional.
Muchos temas de la Ley son complicados, como la distribución competencial entre autonomías y administración central como garante del derecho a las bibliotecas, el cobro de canon a las bibliotecas por el préstamo, etcétera. El interés de numerosos bibliotecarios por esta Ley (citemos especialmente a nuestro buen amigo Mateo Gómez (pdf), empeñado en que la ley garantice el derecho de todos los ciudadanos españoles a las bibliotecas como parte del derecho a la educación y la cultura) nos ha llevado a seguir la ley, y tener que aplicar nuestras habilidades de documentación parlamentaria, repartida entre diarios de sesiones, de plenos, de comisiones, etcétera.
En el terreno de la ALFIN destacaremos que entre las enmiendas de FESABID, expuestas en la Comisión de Cultura del 22 de febrero, estaba la inclusión del término alfabetización informacional:
- artículo 11.1. "Los poderes públicos garantizarán el acceso de los ciudadanos a las bibliotecas con la finalidad de promover la difusión del pensamiento y la cultura contribuyendo a la transformación de la información en conocimiento, y al desarrollo cultural y la investigación. Asimismo las bibliotecas contribuirán a la
promoción de las tecnologías de la información y las comunicaciones y fomentarán su uso por parte de los ciudadanos".
Además, FESABID hacía una amplia motivación, citando las declaraciones de Alejandria o la Cumbre Mundial de Túnez:
- Motivación: Si las bibliotecas deben actuar como uno de los motores de la sociedad de la información y del conocimiento, es necesario reconocer y permitir que tengan una participación activa en el acceso, la promoción y el fomento de las TIC, incluyendo dentro de este concepto también la capacitación de sus usuarios para su uso. (...) Las bibliotecas "también crean capacidad entre los ciudadanos con la promoción de la alfabetización informacional y dando apoyo y formación en el uso eficaz de los recursos de información, incluidas las tecnologías de la información y comunicación. Esto resulta especialmente crítico para la promoción de la agenda para el desarrollo, porque los recursos humanos son fundamentales para el progreso económico. De esta forma las bibliotecas contribuyen de manera significativa a afrontar la brecha digital y las desigualdades de información resultantes". (...) el apoyo a las instituciones educativas, científicas y culturales, con inclusión de bibliotecas, archivos y museos, en su función de desarrollo y preservación de contenidos diversos y variados, así como de acceso equitativo, abierto y asequible a los mismos, incluso en formato digital, para promover la educación, la investigación y la innovación formales e informales; y en particular el apoyo a las bibliotecas en su función de servicio público que suministra acceso libre y equitativo a la información y mejora la alfabetización en materia de TIC y conectividad de la comunidad, especialmente en las comunidades poco atendidas".
Pues bien, finalmente, en el Pleno de ayer se aprobaba el texto siguiente:
1. Las Administraciones Públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, garantizarán el acceso de los ciudadanos a las bibliotecas con la finalidad de promover la difusión del pensamiento y la cultura contribuyendo a la transformación de la información en conocimiento, y al desarrollo cultural y la investigación. Asimismo las bibliotecas contribuirán a la divulgación de las tecnologías de la información y las comunicaciones y fomentarán su uso a todos los ciudadanos facilitando el aprendizaje de las habilidades necesarias para acceder y usar la información de manera eficaz y crítica.
De modo que, al menos en este apartado, la ley recoge el espíritu de la ALFIN, de lo que podemos congratularnos.
